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miércoles, 16 de julio de 2008

Jorobada de Notre Ports


Más o menos así está mi espalda ahora.

Así quedó después de pasar mil horas al día en un fuck'n silla diseñada para estar sentado en ella dos horas a lo mucho!! qué no saben que ya exiten las sillas ergonómicas??? no sólo quieren que trabajemos como negros sino que además quieren dejarnos chuecos por el resto de nustra vida!!

Estoy pensando seriamente en las opciones:


  1. Me consiguen un asiento de respaldo alto (tipo ejecutivo) que es donde tendríamos que estar los "obreros maquila-software"... más cómodo-->más productivo o_O es tan difícil de entender??

  2. Me cambio de trabajo. Claro! como en estos días lo que abunda son ofertas mal pagadas... puede ser que para mi suerte me encuentre algo peor... algo como tener que sentarme en un banco, en una silla playera o en un tabique! -_-


  3. Me compro una de éstas. (ésta no es tan mala, evita el "ppiirr que frío está el piso" jeje)


  4. Me acostumbro a mi joroba... naaa! no le va a mi look de niña linda ;)






    Y pa' que no les pase como a mí, ahi les dejo estos tips:


    • Frente a la compu: El centro de la pantalla debe estar a la altura de la líena de los ojos y en una posición frontal. Es aconsejable la mesa de dos alturas (una para el teclado y otra para la pantalla). El codo debe estar flexionado para movilizar el ratón. Con un reposabrazos a 5 cm debajo del plano de la mesa, que permita el apoyo a partir del codo.


    • Posición de la mano con el ratón: No moverlo con la mano en desviación radial o cubital, sino con la mano completamente recta con respecto al antebrazo. Con ligera semiflexión, nunca con gran concavidad o extensión.
    Chéquense estos ejercicios para prevenir dolores de espalda.

    Uff! que dolor!!! :'(

    jueves, 10 de julio de 2008

    Maldita Rutina

    El peor de los males en estos tiempos es la apatía (social, moral en incluso de la vida propia) resultado de la mengambrea a la que nos sumergimos al caer en la rutina, sí esa "maldita rutina".



    Esa que es tan aberrante que cuando somos conscientes de ella nos evoca la sensación de no estar vivos, de ser putrefactos muertos-vivientes, de no tener la facultad de elegir el siguiente moviemiento, incluso el siguiente estado de ánimo.
    En ese estado de "coma" se pierden lo mejor de la vida en la superficialidad, la inautenticidad y la insignificancia del transcurrir diario.

    He oido por ahi que "La vida está hecha de detalles" y que las personas vivimos en base a nuestros recuerdos, mientras más recuerdos tenemos más sentimos que hemos vivido. Construimos recuerdos de las cosas que no forman parte de la Rutina.

    La rutina surge como resultado de la ignorancia, miedos, nuestras propias limitaciones mentales, de la "comodidad" de ese estado neutral en el que no hay más esfuerzo que dejarse llevar como una hoja en el río, como ese dicho "flojito y cooperando".

    Sin embargo, a pesar de su ambigüedad, la rutina es muy necesaria.
    "No podemos salirnos de ella aunque sí podemos cambiar nuestra actitud vital en la forma de asumirla."
    De otro modo enloqueceríamos tratando de racionalizar cada uno de nuestros movimientos, cada respiración, conscientizar cada una de las instrucciones para que mis dedos encuentren las teclas correctas para escribir éste párrafo, mover el brazo para que alcance mi taza de café. Hay acciones que deben ser automatismos.
    Por supuesto eso no implica que no aprendamos a hacer de esas automatizaciones de acciones frecuentes ejerecicios mentales que seguramente nuestro (poco usado) cerebro agradecerá.
    Cambios. Movimientos tan simples como revolver el azúcar del café con la otra mano o en sentido contrario, levantarnos de la cama del lado no acostumbrado, cambiar el órden de las actividades del día, comenzando por las más pequeñas, continuar agregando actividades a nuestra vida y quitando las que no nos sirven (ni satisfacen del todo) hasta lograr que cada día sea único.

    Ha llegado el momento de guardar en una caja vieja a ese ser gris que en algún momento ha manejado nuestras vidas, a ese robot que nos ha coartado de cierto modo nuestra humanidad, que ha actuado sólo en automático impidiéndonos crecer y apreciar los matices del acontecer diario.

    Hoy mi día va a ser diferente del de ayer.
    Hoy haré algo que con el paso del tiempo aún recuerde, crearé la evidencia de que sí estoy viva.

    Hoy haré una de las cosas que más me gustan. Compartiré un rato de Jazz con la persona que más amo.
    Hoy habrá noche de Jazz con Tim Ries en la Terraza del Hotel Mocambo presentado por el BOCAFEST.
    La combinación perfecta para un jueves inolvidable: un rico (y bien merecido) martini, fenomenal jazz en el hotel más antigüo de la zona, con una vista preciosa, y mi adorado Bizcocho.

    ¿Ustedes gustan?

    Felíz jueves.