miércoles, 6 de agosto de 2008


Seguramente ya has leído esto antes porque ya lo he visto varias veces en la red.

De todas maneras lo pongo para que no andes por la vida creyendo que lo haces bien, que "mereces" que él no deje de verte. Si eres de las buenas, te va a recordar cuando hacemos las cosas awebo a nuestro modo. Para la que no lo había leído, espero que te sirva ;)

Las niñas quieren controlar al hombre en sus vidas.
Las mujeres, saben que si el hombre es realmente suyo,
no hay necesidad de control.
Las niñas te gritan porque no las llamas.
Las mujeres están demasiado ocupadas para
darse cuenta que no las has llamado.

Las niñas tienen miedo de estar solas.
Las mujeres lo utilizan como
tiempo para su crecimiento personal.

Las niñas ignoran a los buenos hombres.
Las mujeres ignoran a los malos.

Las niñas te hacen que vuelvas a casa.
Las mujeres hacen que quieras volver a casa.

Las niñas dejan su agenda abierta y esperan
a que su hombre hable para hacer planes.
Las mujeres hacen sus planes y cariñosamente
notifican a los hombres para que ellos se
integren como mejor les convenga.

Las niñas monopolizan el tiempo de su hombre.
Las mujeres se dan cuenta de que un poco de
espacio, hace del tiempo juntos algo mas especial.

Las niñas creen que un hombre que llora es débil.
Las mujeres ofrecen su hombro y un pañuelo.

Las niñas lastimadas por un hombre, hacen que
todos los hombres paguen por eso.
Las mujeres saben que fue solo un hombre.

Las niñas se enamoran y persiguen sin descanso.
Las mujeres saben que algunas veces el que tu amas,
no te amará y continúan su camino sin rencor.

Las niñas leerán esto y harán una mueca.
Las mujeres lo pasarán a otras mujeres maduras.

lunes, 4 de agosto de 2008

Cambios importantes 2003

*Trabajo independiente
*Independencia económica
*Estancia en CCADET
*Instalación en un departamento.
*Traslado de la familia a otro estado.
*Separación física de Padre-Hija



(Tomado de una servilleta del Vips, fechado 2003)

lunes, 28 de julio de 2008

AAAHHHH!! ODIO A LOS MIRONES!


Esta mañana, aprovechando que mi spozo se fue a trabajar a las 7am (y por lo tanto me desperté súper temprano), entre otras mil cosas, me puse a limpiar la casita nuestra que ya estaba mugrosísima. Como a las 10, el fulano que le hace trabajos al arrendador, que además es nuestro vecino, un tipo que se llama Carlos “El Loco”, estaba como de costumbre rondando el edificio haciendo reparaciones. Pero hoy, se excedió. ¡¡Juro que si no lo metí al bote fue porque lo pensé demasiado tarde!!



Pues ahi estaba yo, en mi traje de eva, limpiando el baño con enjundia porque se me hacía tarde, en eso volteé hacia la ventana (como si algo o alguien me hubiese dicho, pues en realidad no tenía objetivamente un motivo por el cual voltear hacia alla). Y ahí estaba el cabrón, escondido detras de la cortina, asomándose, mirándome con una cara de estúpido. Me le quedé viendo estaba asobrada, no supe reaccionar (soy de accion retardada), creo que no se había percatado de que lo había visto. Tenía sus asquerosos ojos clavados en mi cadera. ¡Hijo de su p$#* madre! Cuando notó que lo estaba viendo con ojos de pistola, se movió y se fue.
Aaaash! Le llamé a mi bizcocho a su trabajo y le conté lo ocurrido. En ese momento, lo tomó con una miserable tibiedad, obvio, me emputé.

(Quiero aclarar que las ventanas son de “jambas” (no se que otro nombre tengan), pero son de esas ventanas que tienen muchos vidrios, como abanico, de persiana horizontal. Y son dos secciones, la baja y la alta (es bastante alta solo alguien que mida más de 1.80 se puede asomar tranquilamente) Además no hay edificios enfrente de mi ventana, solo la azotea de la casa de al lado, donde viven unos gatos.)

Fui corriendo por mi toalla, me metí a bañar y cuando salí y el tarado ese estaba brincándose del techo de la casa de a lado al pasillo donde está mi ventana. Otra vez, me vió (solo que esta vez, tenia mi toalla puesta) y me sonrió!!!! CABRÓN!! como si hiciera una gracia!
Agarré la escoba (era lo que tenía más cercano) y me le grité que no quería volver a verlo cerca de mi casa. Valiente la cosa… de que me sirven las artes marciales si con una mano tengo que agarrar mi toalla.

Mucha protección en puerta y ventanas, si el pendejo ese puede pasar como si nada pues trae llave o se brinca desde la otra casa.

Ya me llamó mi spozo, me dice que ya no piense en eso, que él lo va a arreglar. Que va a hablar con el dueño pa’ que corran al infeliz y que si quiero nos mudamos.

Chale! ¿¿es que no puedo andar en cueros ni en mi casa??
Me siento así toda ofendida, enojada. Es como cuando los cabrones en el metro le agarran las nalgas a una chava. A mi me encabrona que las pendejas no digan nada, y más me encabrona que los tipos lo hagan. Una vez un tipo me manoseó y tómala que le suelto un trancazo y le grito como loca, a ver si con eso se le quita andar tocando lo que no es suyo!
Odio a los mirones. Odio a los manoseadores.
¡*ODIO A LOS QUE INVADEN LA PRIVACIDAD*!


Ah, para el que le quede duda. No, ¡no me sentí de NINGUNA MANERA halagada!